Rubén Olveira Araujo

Como toda historia, la de mi vida también tiene un principio y ese fueron los libros. Lector empedernido, la novela fue mi primer amor no correspondido. Pronto transité de la narrativa reposada de la literatura fantástica a la prosa apresurada de la prensa local. En un sector en el que se (de)precia al peón todoterreno, de pregunta fácil y titular aún más versátil, me decanté por la especialización. En mi búsqueda el sexo y su diversidad me sedujeron y el poliamor invadió mi relación.

Tras un lustro al pie de la titulación, todavía sigo enamorado del que según Gabriel García Márquez es el mejor oficio del mundo, pero no tanto de sus prisas ni de sus condiciones laborales. Lo mismo me sucede con la ciencia más apasionante y pasional de todas. Por tanto, decidí buscar nuevas metas y así llegué al metaperiodismo sexológico.

¿Qué soy entonces? Si tuviera que definirme en pocas palabras diría que periodista de profesión, sexólogo de vocación e investigador en comunicación en formación (últimamente también estoy profundizando en los misterios de la psique, pero eso ya es otra historia).

Más allá de mi evolución académico-laboral, me gustan los buenos relatos -independientemente del formato o soporte-, compartir momentos con gente a la que aprecio y los deportes al aire libre, sobre todo en la montaña. También me encanta viajar, especialmente en bicicleta, y últimamente estoy obsesionado con surcar en kayak los fiordos noruegos.

En el caso de que esta presentación te haya sabido a poco o busques un contenido más impersonal y detallado, en el apartado Currículum Vitae encontrarás más información sobre mi recorrido profesional y en Publicaciones sobre mi vertiente académica. Para lo demás, siempre puedes contactar conmigo.

Periodista de profesión, sexólogo de vocación e investigador en formación